lunes, 13 de diciembre de 2010

Ediciones en Danza en la feria de El Conventillo Verde

puesto de ediciones en danza en la feria de arte del Conventillo Verde
Campaña REGALA POESIA!
El Conventillo Verde


Los días 11, 12, 18 y 19 de diciembre en Magallanes 890, los esperamos con nuestro catálogo

jueves, 2 de diciembre de 2010

La edad de mi motocicleta (Consuelo Fraga)


Es una suerte que a las motocicletas
nadie pretenda calcularles la edad
como a los perros
multiplicándoles por siete
los años que hace que dan vueltas.
A los treinta compré mi primera moto.
Ella tenía la edad en que a las mujeres
nos conviene más –suelen decir–
buscar asilo en la elegancia. Entera, fuerte,
vi una moto preciosa. ¿Será que es para mí, Berti?
¡La quiero! ¿Podré yo manejar a los cincuenta?
¿Cuánto tiempo tenemos? No anda el reloj.
No marca los kilómetros…
¿Y qué te importa, para qué
necesitás saber?
No necesito, es cierto.
Solo un zopenco vendería esta moto
preciosa esos reflejos en el falso tanque
se ven si estás al sol y no pensás:
¿cómo se llama ese color?
Me gustó igual escucharte decir
borravino y saber después
el nombre que figura en el catálogo
de la pintura original: candy
y otra palabra que también suena
a brillantina roja en sobrecitos.
Tenía ese lomo inmenso
que te pedía una palmada
para quedarse en paz toda la noche.
En el costado del asiento un tajo
como una herida que no se arregla con costura.
Lomoescritorio, lomomesa.
Tu espalda torpe de tan fiel,
tus cables despeinados.
Un día empezó el ruido.
Estuve como madre primeriza
escuchando la panza de su cría.
El ruido adentro del motor.
No fueron las palabras de los tontos
que si te anda en un cilindro en tres o en cuatro.
Fue no poder pensarla despanzurrada.
La tuve que soltar.
Un poco parecido a la primera caída.
Cuando se va de eje, apoyala en el piso.
Acompañala. Apenas se lastima.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Presentación de Lengua Materna (Rosa Lesca)

Lengua materna (Rosa Lesca)



menos humana
tengo cría que olfatea mis pezones
natural
nuestro lazo es hambre
me echo y alimento

*
en un tiempo prehistórico
rosa encía sobre mi pecho
mientras cubro con lamidas su mollera


*
todavía es pequeña este hambre
mesurada hambre de caldo blanco
pegajoso el néctar
que nos acerca


*
de leche los primeros dientes
en la boca sueltan
un hilo y se envuelven

*
despierta mi niño
con la boca ardiendo
muerde y al morder calma
mastica el pecho
hambriento de carne

*
¡despierta al mundo
de los hombres!

mientras relamo
mi propio cuerpo herido
y cicatrizo

lunes, 22 de noviembre de 2010

De Los poetas salvajes: Paco Urondo (Miguel Gaya)





diez

EL 17 DE JUNIO DE 1976 EN LA CIUDAD DE MENDOZA, ARGENTINA, EL POETA FRANCISCO URONDO, QUE FORMABA PARTE DE LA ORGANIZACIÓN POLÍTICO-MILITAR MONTONEROS, ES INTERCEPTADO POR FUERZAS DE LA DICTADURA CUANDO SE TRASLADABA A UN REFUGIO CLANDESTINO EN COMPAÑÍA DE SU  HIJA  ÁNGELA Y SU MUJER ALICIA RABOY. 

Suponiendo que me hubiese equivocado
y que este gesto de envenenarme luego
de agotar las balas
junto al cadáver de mi mujer y
con mi  hija de meses acurrucada a mis pies
para posible  botín de los triunfantes
fuera
un gesto inútil.
Y suponiendo digo
que todo en lo que creí
y por lo que he arriesgado en justicia
vida  y obra y sentido de la una para justificación de la otra
sea
de nulidad absoluta.
Que no fuéramos al fin  llamados a ser
belleza y verdad y unidad  humana
sino más bien
confirmación por víctimas de
rapiña humana y  quebrantar de huesos
y que mi obra, o peor  aún
mi vida entera
fueran  juzgadas equivocación  y  desvarío
mañana  nomás
cuando esta hija a la que ahora desprotejo
para adentrarme  desnudo en la muerte
sea adulta y tal vez me juzgue  con terrible  vara
y ese veredicto de la historia de ese momento y en ese caso de  ella misma 
condenaran por vano
el gesto  más alto que puedo
y todo navegara  hacia el lugar  donde se amontonan
mis huesos y el polvo y la indiferencia
de la historia de los hombres
¿qué será entonces de mis versos?
¿qué de la ligazón que polvorienta
va arrastrándose por siglos de dolores
y gestos y  amores carnales y
altura de las almas
va dejando la poesía
desde el olvido y el desierto espinudo
hasta ahora nomás y hasta ahora
y hasta ahora?
¿cuando perduro?
¿Oyen mi voz
de hombre?

“Osar morir de vida”, me recordaba Lezama Lima que alguna vez dijo José Martí. Cuando se considera a la vida una propiedad privada, sólo el heroísmo, con su carga de posteridad o en el mejor de los casos, de búsqueda de inmortalidad, permite la osadía de ponerla en riesgo. Pero el sentido de la osadía que propone Martí no es individualista, sino que responde a una concepción ideológicamente más generosa. Porque la vida no es una propiedad privada, sino el producto del esfuerzo de muchos. Así, la muerte es algo que uno no solamente no define, que no sólo no define el enemigo ni el azar, que tampoco puede ponerse en juego por una determinación privada, ya que no se tiene derecho sobre ella: es el pueblo, una vez más, quien determina la suerte de la vida y de la muerte de sus hijos. Y la osadía de morir, de dar y, consecuentemente, ganar esa vida, es un derecho que debe obtenerse inexcusablemente.
Francisco "Paco" Urondo
¿Oyen mi voz
empecinada?
¿Es poesía?
¿Es humana?
¿es mía?

jueves, 18 de noviembre de 2010

Miguel Gaya y Silvia Castro en la Maratón de Poesía de la Conabip


Los autores de nuestro sello Miguel Gaya y Silvia Castro participarán de la Maratón de Poesía de la Conabip en el marco del Congreso de Salud Mental y Derechos Humanos de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo.
He aquí la programación. Los esperamos.




Los poetas leerán las a sus maestros y conversarán con el público.



VIERNES 19 / 17HS

Silvia Castro

Claudia Prado

Carlos Ardohain

VIERNES 19 / 19HS

Miguel Martínez Naón

Lucio Madariaga

SABADO 20 / 17 HS

Miguel Gaya

Catalina Boccardo

Marcelo Carnero

SABADO20 / 19HS

Clara Muschietti

Javier Galarza

Martín Armada

Contaremos con la participación especial de 

Maribel Mora Curriao (Chile) que nos leerá poesía mapuche


Coordinación: Marisa Negri

martes, 16 de noviembre de 2010

Ediciones en Danza participando del Primer Festival de Poesía en la Escuela




Los responsables de Ediciones en Danza, Javier Cófreces, Alberto Muñoz y Eduardo Mileo participaron junto con Gabriela Franco y Reynaldo Sietecase del cierre del Primer Festival de Poesía en la Escuela que se realizó del 25 de octubre al 4 de noviembre en cuatro escuelas de la provincia de Buenos Aires. Compartimos con ustedes un episodio de esa memorable mañana.

Vigésima primera palabra (Juan Carlos Bustriazo Ortiz)

                                        

Festival de Poesía de Rosario, 2008. Foto: Marisa Negri



Cómo será la cola de una bruja?
Azafranada, viola, miel, canela,
color durazna, de damasca prieta,
poema escarlata, ciclamor de luna?
Color de espiga, leche, tuna, hoguera,
o de ostra de oro, de sirena intensa?
Cómo será la Cola de la Bruja?
Yo me pregunto, pobre Juanca. Nunca
sabrás del todo porque te es tiniebla!



  (21 de otoño)


De "Herejía Bermeja" 
Nro 49 Colección Kern de Poesía
Ediciones en Danza, 2008

La calle de los enamorados (Jorge Leónidas Escudero)

casa del poeta, San Juan, 2009. Foto Marisa Negri



Yo no soy de aquí,
soy de dónde me están llamando.
Endemientras saludo y me arrincono,
escribo, m'encaramo en las palabras,
soy el occiso
que anduvo en la calle de los enamorados.

Y estaría dicho todo
porque'n ese lugar caí igual
hojas de sauce al viento como si
fuera otoño. Excede
decir que era verano e hizo mucho olvido.